viernes, 24 de julio de 2009

MISION APOLO

Ya lo habíamos hablado alguna vez. Teníamos que preparar una expedición a las alturas...terrenales. Y como estábamos en el mes de julio, mes de conmemoraciones de gestas espaciales, decidimos participar en una particular Misión Apolo. Se trataba de subir a las montañas segovianas con el fin de encontrar una de las especies de mariposas más bellas que podemos observar en nuestro país: la mariposa Apolo (Parnassius apollo). Una decena de entusiastas naturalistas nos pusimos en camino.


Parnassius apollo escalerae (c) Jorge Remacha

Comenzamos la aventura bien temprano, por aquello de evitar el calor. A los pocos kilómetros de andar por senderos montanos, nos alegramos al ver los primeros ejemplares de apolos. Sus vuelos potentes y majestuosos nos llamó enseguida la atención. Se trata de una mariposa blanca con unos lunares u ocelos rojos y algunas manchas negras. Vive en la mayoría de la montañas de la Europa continental. En la península Ibérica se encuentran diferentes subespecies, cada una propia de un sistema montañoso. En parte del Sistema Central vive Parnassius apollo escalerae, auténtica joya entomológica, que, a pesar de estar protegida, cada vez es más rara.

Un ejemplar de esta bella mariposa se posó un buen rato en una flor y dirigimos sobre ella nuestras miradas y nuestras lentes fotográficas. Fué una delicia observarla y fotografiarla.

Jesús Dorda, Juan Luis Galindo y Jorge Remacha en plena faena fotográfica.


Otras especies de mariposas sobrevolaban la zona: Lycaena (Heodes) virgaureae, Gonepteryx rhamni, Argynnys sp., Melanargia, sp,... tal como nos lo describe Jesús Dorda en su blog.
Ningún grupo de insectos ha sido tan admirado por la gente como el de las mariposas diurnas (Lepidópteros Ropalóceros). Son el sinónimo de la belleza y de la delicadeza. Representa, además, uno de los mejores ejemplos de co-evolución entre animales y plantas. Cada mariposa obtiene el néctar de la flor de una determinada especie de planta y mientras se alimenta, de flor en flor, favorece la polinización cruzada. Todo un ejemplo de cooperación.


Cuando el sol ya estaba en lo alto descendimos con renovadas fuerzas y convencidos que es necesario conservar nuestras montañas, porque son ecosistemas muy frágiles y de una riqueza extraordinaria que se encuentran cada vez más amenazados.

2 comentarios:

Fcº Javier Barbadillo Salgado dijo...

La mariposa apolo es una de las bellezas que adornan nuestras montañas. Belleza silenciosa y parpadeante.

Se ve que disfrutásteis de la jornada. Bonito día de excursión.

Espero que organices otro...y estar allí.

Javier

Fernando Ávila dijo...

Será un placer contar con tu presencia para aprender más de las montañas y de sus habitantes.
Un abrazo de altura,

Fernando.